BAKALAS EN PANDILLA (II) EL MEJOR AMIGO DE MI HERMANO ( relatos gay )
BAKALAS EN PANDILLA (II) EL MEJOR AMIGO DE MI HERMANO
FRAN
Después de lo de aquella noche, Alex y yo estuvimos unos dias sin vernos. Alexl, aunque tal vez se hubiera podido convencer a si mismo de que había sido un sueño o, que todo era producto de una borrachera, desde luego estaba esquivo. No le puedo culpar tampoco. Por poco me lo tiro esa noche.
Y yo también le evitaba por mi parte, porque después de aquello sabia la verdad, que estaba pillado por el, y cada noche soñaba con que nos enrollabamos.
Me la había jugado, lo se. Pero saltaba a la vista que el también estaba caliente esa noche, que había disfrutado conmigo, con mis musculos, con mi exhibición con el toro. Que había disfrutado con mi paqueton frotandose contra sus sensacionales abdominales.
Si no llegan a venir esos capullos en ese momento, estoy seguro que nos lo habriamos montado.
Tenia que verle, tenia que estar con el. Tenia que tirarmelo de una vez. Estuve pensando, dandole vueltas, pero no se me ocurria nada.
Entonces llamo Robert, para recordarme que pasado mañana era el partido entre el Barça y el Atletico de Madrid. Que si no tenia ganas de ver a Fernando Torres volver a endosarle unos cuantos golazos al equipo de Alex.
Y entonces se me ocurrió.
El sábado del partido, me prepare y fui al cine a un centro comercial. Robert me había dicho que estaría por allí. Y algo mas que me venia como anillo al dedo. Al subir las escaleras mecánicas, le vi, haciendo cola para comprar la entrada.
Miraba para atrás y me vio, sorprendido. Sonrei y le salude, simulando que todo era normal. Tras dudar, me devolvió el saludo, y miro a su alrededor, nervioso. Fui directo hasta él. Como de costumbre, iba genial.
Para arriba una camisa de manga corta azul marino, con algunas costuras de color rojo. El tejido era suave y estrecho, asi que su cuerpo esbelto estaba mas que apetecible. La llevaba metida por dentro de unas bermudas a juego, con el forro interior del mismo color rojo. Las atléticas piernas y los brazos fibrosos estaban al aire, listos para un buen magreo.
ALEX
Fran se acercaba. Estaba nervioso. No paraba de pensar en lo que paso esa noche. Al verle había tenido la esperanza de que se fuera para otro lado, también avergonzado, pero en vez de eso vino directo hacia mi.
Traia puesto un pantalón de chándal y una camiseta. Tan macizo como de costumbre. En torno al cuello, la cadenita de oro.
Me dio la mano. Trate de tranquilizarme y devolverle la sonrisa. Charlamos un poco de las notas, del calor que hacia, de lo caro que se había puesto el cine. Confiaba en que no quisiera ver la película conmigo. Pero al sacar la cartera para pagar el cine, vi que no traia dinero. Me quede muerto. Mire a Fran con algo de apuro. Que palo. Esto tenia que ser cosa del cabron de mi hermano.
FRAN
Alex no sabia que había pasado, y la de taquilla nos miraba a uno y otro, esperando. Los de atrás comenzaron a murmurar. Cuando me llamo, Robert me conto entre risitas que le había cogido el dinero, porque sus padres estan un poco moscas y ya no aflojan la pasta tan alegremente como antes.
Le pase el brazo sobre sus hombros estrechos y sonrei
- Ya pago yo. Te invito
- No tio, no... no hace falta.
- Pero si no pasa nada. Ademas, si tan mal te sabe, pues me traes de vuelta a mi casa y en paz- No lo tenia muy claro, asi que en estos casos, mejor los hechos consumados. Me incline en la ventanilla y pedi dos entradas. No le quedo mas remedio que entra conmigo.
En el cine nos sentanmos juntos, y como en el del puerto las butacas no son muy grandes, aproveche para pasar el brazo sobre su hombro. El me miro raro, asi que lo aparte. Pero asi pude de vez en cuando cogerle suavemente del brazo para decirle algo al oido o acariciarle la rodilla en plan de broma, aunque daba un respigno cada vez que lo hacia.
En mitad de la película se acordo.
- Ostia, el partido. Se me había olvidado.
- A mi tambien- joder, q mentira mas grande. Por un momento crei que no se la tragaria. Claro que ¿para q iba yo a mentir en esto?- pero no te preocupes. Ahora mismo les llamo y venis a verlo a mi casa, que mi viejo lo ha comprado en el digital.
Alex me dejo pasar y sali al pasillo. Esta claro que no llame a nadie, asi que hice un poco de tiempo y luego volvi a entrar. El partido lo había comprado yo ayer mismo.
Salimos del cine y cogimos su coche. Con mp3 y altavoces, es un buga guapo para ir de marcha, aunque la musica tendria que ser mas alta.
Llegamos a mi casa y fuimos a ver el partido al piso de arriba. Le extraño que no hubiera nadie. Le dije que mis viejos iban a una fiesta, y que no estarian hoy en toda la noche.
- Y los demas ¿ aun no han venido?- me encogi de hombros y le empuje hacia las escaleras, diciendole que subiera de una vez. Algo extrañado, comenzo a subir, y me proporciono una espléndida vista de su trasero, de tal manera que no pude evitar darle un buen agarrón. dio un brinco sorprendido, volviéndose.
- Es para que vayas preparándote, que esta noche va ha haber movida.
- Eso ya lo veremos- me respondió gallito. Joder, como me ponía este tio.
ALEX
La casa de Fran es muy parecida a la mia. No en vano estamos en la misma urbanización a las afueras de Alicante.
En el segundo piso tienen un segundo saloncito con tele, justo al lado del cuarto de Fran. Dentro lo tiene lleno de posters de deportistas. Varios jugadores del Atletico de Madrid, sobretodo de Fernando Torres, que es el capitán de su equipo, con solo 20 añitos, y un jugador muy bueno. Al menos contra el Barcelona. Lo que es contra el Madrid, el muy cabron no marca ni de casualidad. Uno de los posters era de Torres mirando al frente con le uniforme a rayas rojiblancas de su equipo, y el de al lado, de espaldas. Tiene el mismo tipo de físico que yo. Fuerte y fibrado, pero los hombros y la espalda poco desarrollados. Abajo había posters mas pequeños, como enmarcándolo, con el futbolista en posturas guapas, varias descamisado y marcando músculo. Me mire para abajo. Yo tenia unas piernas largas y musculosas como el, pero de pectorales estaba bastante mejor. Sonrei satisfecho de estar mas bueno que el colchonero aquel.
Me sono el movil y salí al balcón. Era Marc, que me llamaba para preguntarme donde estaba, que porque no había venido a ver el partido a su casa. Conteste que estaba en casa de Alex y que lo vería con el y sus amigos. Nos despedimos y volví adentro.
Había algunos posters mas de varios jugadores de fútbol de la selección española o del extranjero. Iker Casillas, Xabi Alonso, Saviola, Nevded, Yeste, Aitor Ocio, y algunos mas. También de tenistas como Ferrero, Tommy Robredo o Nadal, y un póster que le había regalado yo del Señor de los Anillos, con Elijan Wood, mirándome con sus increíbles ojos azules, amen de legolas, Aragorn, Faramir, Boromir y demas macizos.
Fran entro con unos refrescos en la mano y le señale haciéndome el enfadado a Iker Casillas.
- ¿Pero que clase de aficionado colchonero eres? ¿Que hace este puto madridista aquí dentro?
- Lo tengo por la selección- Trato de disculparse.
FRAN
Aunque sobretodo porque tiene uno de los mejores culos de la liga, me dije para mis adentros. Le pase su lata y nos fuimos a ver empezar el partido.
Solo hay un sofa, y nos sentamos juntos. Me pregunto dos o tres veces por los demas, y yo respondí con evasivas. Como que iba a compartirle con alguien para que volvieran a joderme el plan como en el pueblo de Jaime. Vamos anda.
El partido fue como debia ser. Es decir. Que a los quince minutos ya marco Torres.
Fue un buen gol, y Alex tuvo que reconocerlo. Total era solo el primero. Aun quedaba todo el partido por delante. Esta vez si me recoste en el sofa, con los dos brazos a en los bordes. Eso ya estaba mejor, y era menos descarado. Estuvimos hablando de futbol.
- Los jugadores del Barcelona suelen ser muy bajitos. ¿No alex? Saviola, Xavi, Deco, Cuaresma, Overmars, Guille- un frances bastante guapo- el pequeñajo de Iniesta…
- Si, la verdad es que yo también lo he pensado. Pero ganan titulos, no como otros, aunque sean mas altos.
Comenzamos a picarnos, pero nos lo pasábamos bien. Los jugadores, algunos bastante apetecibles, tuvieron varias ocasiones hasta que, de nuevo, fue nuestro capitan el que marcaria. Al pitar el penalti Alex y yo comenzamos a discutir sobre si era o no era, aunque estaba mas que claro, me parece a mi. Como no, fue Torres el encargado de tirarlo. Al primer chut, potentisimo, el portero logro desviarlo, pero la pelota seguia en juego, todos los jugadores se abalanzaron hacia delante, Alex y yo nos levantamos a medias, alzando la voz en medio de animos y maldiciones. Y patadon y golazo.
- Joder, otra vez, pero que hijo de puta - se quejo Alex, dejandose caer en el sofa.
- ¡Siii, joder! ¡Torres, eres el puto amo!- grite mientras saltaba y me reia. Me volvi , zarandeandolo por la emocion. Cabreado, aparto el hombro y se cruzo de brazos. Me lo quede mirando. Di que no se parecían. Solo que la verdad, para mi que Alex estaba todavía mas bueno que Torres. Me senté a su lado. Le sonreía, pero el movió la cabeza a un lado, enfurruñado. Me reí eufórico y le apreté la rodilla. El se pego al borde del sofa, pero vi que empezaba a pasársele el enfado.
Bueno, pues sin proponerselo, me acaba de dar la escusa perfecta que llevaba esperando. Lo abraze con mi brazo derecho y me encare con el, tomandolo de de la barbilla, girando su preciosa carita.
- Venga, tio, no te enfades- y le di un beso en la mejilla. Todavía entre bromas y carantoñas, llego el descanso y nos levantamos para tomar un poco el aire. Al entrar, mas calmado, decidi dar un paso mas. Me sente primero, y me lo puse encima. Eso lo puso algo nervioso, pero le ceñi la cintura y lo mantuve en su sitio.
Asi llego el tercero, otra vez del mismo. Esta vez me contuve y segui sentado. Alex volvio a levantarse, y de nuevo se dejo caer desanimado. Yo sonreia como nunca. Otro golazo del atletico y yo con un bombon sobre mis muslos.
Al ver al arbitro mirar la hora, yo me decidi. La cosa estaba clara en el estadio, y yo tenia que aprovechar el tiempo antes de que acabara el partido. Sin previo aviso, recorri con los dedos el atractivo contorno de su cara, sobresaltandole.
- La otra noche fue increíble- me atrevi a decir al fin.
- Fran- Alex trago saliva, temblando mientras mis manos, que habian comenzado a sobar sus rodillas, se colaron bajo la tela para seguir el curso de sus fabulosos muslos- soy amigo tuyo- se removio, intentando alejar sus lampiñas piernas de mis ansiosos magreos- Eres un tio genial, y me caes muy bien, pero aun eres un chaval. Imagino que te gusto, que no estuvo nada mal- de inmediato reconoci un deje de deseo en su voz, pese a su intento de ocultarmelo- pero debes entender que dos tios que son amigos no deben hacer eso.
- ¿ Y por que no?- replique. Me coloque a horcajadas sobre él. Aspiro, intentando hundirse en el sofa. Meti mi mano por su pelo, mesandolo con cariño - tienes una jeta fenomenal – sonrei azorado, pero al mismo tiempo movi la mano sobre la tela de su camiseta- Y cuando te bese…No, cuando nos besamos- rectifique- fue algo superfuerte.
Alex alucinaba. Acaricie su lampiña mejilla, moviéndola para mirarle fijamente; deslice el pulgar sobre sus delgados labios. Nos miramos como en aquella noche, fascinado con los suaves rasgos de su rostro. Al inclinarme besándole en la boca, Alex cerro los ojos y abrió sus dulces labios, que saboree unos minutos antes de decidirme a entrar en su boquita. Lami y mordi con ternura, los labios abiertos, su lengua timida y pasiva. Era tal y como lo recordaba. Una experiencia total.
Alzándome un poco sobre él, recorri con la mirada su camisa. Mire a los ojos a Alex, que aun impresionado por el genial pico, tardo un poco en captar mis intenciones, pero al comprenderlas por poco se atraganta. Con una medio sonrisa, comencé a desabrocharle los botones.
Poco a poco fui bajando y abriendo la camisa, apartando la tela para verle bien. La piel de Alex, de un color palido aunque algo bronceada, era suavisima al tacto de mis dedos ansiosos. Y el tono azul oscuro de la camisa y el forro de rojo intenso, lo mejoraban barbaridad.
Conforme fue viendo mas y más de él, comprobé que estaba un poco sudado, sin duda por el nerviosismo y la excitación de que le besara un tio como yo.
Alex no sabia que hacer, algo asustado, pero también cachondo, aunque se resistiera a reconocerlo. Mientras seguía desabrochando la camisa, él me agarro de la cintura. No se que pretendía con eso, pero notar el suave tejido de mi camiseta sobre mi torso no pareció ayudarle y opto otra vez por estarse quieto, respirando cada vez mas profundamente, hinchando su pecho, que se le marcaba aun mas. Dejándome hacer.
Termine de abrirle el ultimo botón y le aparte la camisa a los lados para admirarlo. Desde luego estaba superbueno.
La tenue y ligera película de sudor le hacia brillar y remarcaba el trabajado torso. Al acariciarle mis manos lo notaron caliente, y eso que yo pensaba que seria yo el mas excitado. Le bese otra vez. Pero que buena que estaba su boquita. Alex apoyo las manos, tratando de alejarme. Pero yo continué, saboreando aquella maravilla. Mis manos le removieron los hombros, le acariciaron la garganta y el pecho.
Al apartarme, fue el esta vez quien se alzo para buscarme y volvimos a besarnos, agarrándome de la nuca, dejando que mi lengua entrara a buscar a la suya, que salio a mi encuentro. Fue sensacional. En aquel momento se acabo el partido. Nos soltamos y me alce del sofa, quedándome de pie ante el.
Alex estaba apoyado con los codos, la camisa abierta, y sin creerse aun lo que acababa de pasar. Era normal. Yo tampoco acababa de creérmelo. Se incorporo lentamente, como atontado. Miro a la tele, donde los jugadores intercambiaban las camisetas, y después a mi.
- Fran, creo que me voy- y se giro hacia la salida. Como que yo iba a dejar que se fuera a aquellas alturas, con el calenton que tenia.
- Va a ser que no- Sonriendo le abraze por detrás. Me restregué por su espalda, mi entrepierna semidespierta entre sus nalgas vestidas de azul y mis brazos musculosos cruzados sobre su pecho. Le aprete y le bese en el cuello. El intento zafarse, pero era mas bajito y mucho menos fuerte que yo, asi que no tenia ni por donde empezar. Su cintura delgadita y los hombros lechosos pedían a gritos que me lo tirara de una vez. Sople en su suave nuca, pege mi boca ansiosa a su oído y comenze a susurrarle acerca de lo caliente que estaba y de cómo me ponía. Eso lo dejo a cuadros. No se yo que pensaba que estaba haciendo hasta entonces. Colé mis manos bajo las perneras de las bermudas, magreando sus geniales muslos de jugador. Sobe su endurecido paquete. Aquello me saco de dudas definitivamente. Le volví y acabe de quitarle la camisa.
- Te voy a follar Alex- dije mirandole a los ojos- preparate.
ALEX
Aquello era imposible. ¿ pero como me iba a follar un chaval de dieciocho años recien cumplidos? ¡Pero si tengo casi 22! ¡ Pero si le conocia de toda la vida! Le ordene que me soltara, que se apartara. Pero Fran se limito a mover la cabeza y acariciarme el pecho. Le aparte la mano, y se rio un poquito, tomándome de la cintura y apretandome contra el, tratando de besarme. Le di unos golpes, pero me debi hacer mas daño yo que él, si es que llego a notarlos. Ni siquiera se molesto en sujetarme los brazos, y siguió besuqueando mi cuello y metiendome mano por todas partes. Me temo que mi resistencia lo ponia aun mas caliente.
Me cogió bruscamente, levantándome y echándome sobre su enorme hombro. Patalee y apuñe su tremenda espalda, pero ni se inmuto. Conmigo a cuestas, me llevó a su habitacion. Allí me dejo caer en su cama, y agarrando mis bermudas me las arranco, dejandome solo con mis shorts rojos.
- Ahora verás, campeon- me anuncio, contemplandome desde arriba. Seguidamente se saco la camiseta y dejó al aire su robusto cuerpazo moreno, tal y como hizo en la casa de Jaime. Yo estaba dividido entre el miedo y la excitación que me producía su enorme y trabajado cuerpo, y sabiendo qué es lo que iba a sucederme. Me levante, embistiendole, pero el me paro en seco, burlandose de mis esfuerzos, sin hacer ni caso de mis puñetazos, que rebotaban contra sus durísimos musculos. Jugo un poco conmigo, acariciándome, removiendome el pelo. Apoyo una mano sobre mi pecho y volvio a tumbarme de nuevo sobre las sabanas, sin mayores problemas.
- Esta vez si que nos lo vamos a pasar bien- dijo sin molestarse en susurrar, quitandose el pantalón. Se tumbo a mi lado y me volteo. Me beso en el cuello, reteniendome contra la cama, sin inmutarse por mi resistencia. Luego fue besandome por la columna, hasta que estuvo lo bastante lejos para que pudiera guirar el cuello y mirar hacia atrás sobre el hombro. Había hecho una pausa para acariciar mis muslos. Me miro hambriento, admirando mi espalda, el suave color claro que no se interrumpía al llegar a mi tembloroso e indefenso trasero, que dejo al aire. Introdujo la mano por debajo y me alzo para arriba. Me volvi, sin querer mirar, aguardando temblando, y la primera intentona se topo con resistencia.
- No no no. Tranquillo. Relájate y ábrete bien. Si no, te dolerá y no habrá manera.
Con un esfuerzo, cerre los ojos y procure calmarme, resignado ante lo inevitable, y el bakala probo otra vez.
Era una sensación completeamente nueva, en todos los aspectos. Su pollon era enorme, duro y caliente como una espada en la fragua. Pero sobretodo era el hecho de estar totalmente en las manos de otro tio, de que Fran estuviera colado por mi, de que me deseara con tanta fuerza, lo que lo hacia tan distinto. Y al notar como se deslizaba sobre mi, sin decidirse a entrar, abri lo ojos y me gire titubeando.
Fran apretaba mis nalgas entre sus enormes manos morenas, maravillado por lo que fuera que notara. Una parte de mi se estremecia de miedo, de rabia y de impotencia. Pero otra vibraba de deseo. ¿es que Fran tenia razon? ¿queria que me follara? No, no podia ser. Pero el masaje de sus manazas comenzaba a atontarme.
Me despeje tan pronto volvi a notar el abrasador tacto de su pollon en mi piel. Ahora me cogia de las caderas y subia y bajaba, deslizando aquel portento sobre mi culito, que parecia demasiado pequeño para que pudiera llegar a metermela.
Llevo años soñando con este momento, Alex- cerro los ojos, jadeando- me lo he imaginado tantas veces, de tantas maneras- abrio los ojos- por fin vas a ser mio, campeón.
Y sin mas comenzo a ensartarme con su mastil al ataque. Di un grito, apretando las sabanas entre mis dedos. Sus manos ascendieron por mis costados, llenas de energia. Luego volvieron a bajar, al tiempo que el retiraba su fusil. Pero solo para volver a entrar un momento después, un poco mas hondo, y de nuevo subio las manos, acariciando mi espalda, iniciando un vaiven al ritmo de sus avances en mi interior.
El dolor estaba ahí, pero se porto bien y me fue trabajando poco a poco. No cesaba de gemir, de murmurar lo mucho que le gustaba, que era muy tierno. Trate de aprovechar su aparente atontamiento para librarme de el. Fran no me dejo escapar y continuo a su aire, como si nada. Y cada vez profundizaba mas.
Tenia que hacer un esfuerzo enorme para ir tan despacio, por contenerse de esa manera. Una parte de mi lo agradeció, aunque otra rabiara contra el. Mis pensamientos estaban alborotados, incapaz de tomar una decisión. Entonces me dio la vuelta, se inclino sobre mi y empezó a mordisquearme y besarme mientras sus arremetidas se iban volviendo mas y mas potentes.
FRAN
Era una experiencia increíble Me había hecho muchas pajas pensando en Alex y me empalmaba mirándolo a él y a los buenorros de sus amigos, pero ninguna de mis fantasías se habia podido acercar a la realidad. No puedo expresar cómo de bueno estaba aquel tío realmente. Lo del pueblo de Jaime habia sido fabuloso. Ya entonces no me habia podido imaginar lo excitante que podia llegar a ser hacerme una paja contra su cuerpo, lo suave y duro que tenia el estomago. El increíble masaje que produjo el relieve de sus abdominales. Y ahora esto.
Había ido poco a poco para acostumbrar a aquel culito tierno y respingon a mis manejos, Su espalda, blanca y musculosa, no paraba de contraerse mientras disfrutaba del mejor futbolista del barrio. Pero era hora de que empezara a darle caña de verdad a este bombón.
Su trasero sencillamente parecia hecho a mi medida. Me lo tire de una forma cada vez mas fuerte. Alex, aprovechando que volvia a estar de cara, empezo a luchar. Le agarre de las muñecas, besandole por toda la cara. Pero, aunque al principio le sujete las manos sobre su cabeza, disfrutando de mi dominio, al ver que no lograba desasirse, me basto con mantenerlas inmovilizadas con una sola, dejandome la otra libre para sobarlo, hasta que descubri que seria mucho mejor soltarlas y dejar que peleara todo que quisiera. La fuerza de Alex, por ejercicio que estuviera haciendo, no suponía apenas nada para mi.
El tio esta muy fibrado, y puso toda su dura musculatura en marcha para detenerme, sin darse cuenta de que cuanto mas peleara, mas caliente me ponia. Me agarraba de los brazos y empujaba, flexionando de una manera alucinante sus bíceps. El estomago se contraia en la lucha, remarcando sus geniales abdominales. Pero no solo eso. Los tendones de los hombros formaban una red de musculos en accion por todo su cuerpo, desde los antebrazos hasta las caderas. Una pasada. Muchos tios del gimnasio no conseguian tener los musculos que el había logrado, sobretodo esos en forma de uve, de alla abajo, porque son muy difíciles. Yo lo sabia por propia experiencia..
Pero Alex estaba superbueno, y no había rincón de su cuerpazo que no lamiera o acariciara. Su musculatura, currando a tope, se removia como una marejada de fuerza y potencia bajo mis manos, que se sentian como barcos en un temporal. Y todo eso mientras me follaba por primera vez su culito virgen. Aquel trajin lograba que no bajara el ritmo, que mi polla estuviera al maximo, que su trasero, durito pero suave como un par de melocotones, superara todas mis expectativas.
Peleo hasta el final, como un campeon, sin rendirse. Sus suculentas tetillas, islas volcanicas en una turbulenta tempestad de lechosa musculatura, se llevaron buena parte de las atenciones de mis desbordados labios, que no daban abasto ante tanto que catar en un tio tan bueno. Mordi sus orejitas, lami su oido, hablandole de lo tremendo que estaba, de lo que mucho que me ponia cuando jugabamos al futbol, de lo increíble que era hacermelo con el. Moviendome por su forjeceante carita, besuqueaba la lampiña linea de su mandibula, mordisqueando jugueton su barbillita. Me frotaba contra su aterciopelado rostro, flipando con su suavidad y con el sabor de su boca. Había que ir con cuidado para que no me mordiera, un pequeño peligro en medio de una conquista absoluta.
ALEX
Lo intente todo, pero Fran era demasiado grande. Me follaba con fuerza, con decisión, y al mismo tiempo me sujetaba en la cama con su enorme cuerpo. Estaba excitadísimo y no para de besarme y de murmurar barbaridades. Durante mi resistencia no paraba de golpear, agarrar y apoyarme en sus músculos, siempre tan fuertes y tensos, pero sobre todo gigantescos. Era una maquina, un termineitor con una mision irrevocable.
La cadenita era lo único que llevaba encima, dorado sobre la piel canela de su cuello. Los hombros y la espalda me cubrian por completo, y su cintura me embestía sin vacilaciones.
Y entonces se detuvo y un tremendo chorro de fuego estallo en mi interior, como un volcan que se desbordara, torrido e interminable. Me clavo los dedos, haciendome daño, gritando salvajemente. Sus brazos flaquearon, y cerro los ojos jadeando y boqueando entrecortado. El muy hijo de puta acaba de correrse.
Fue el minuto mas largo de mi vida. Tardo en reponerse, temblando, con la mirada desenfocada. Me sentia humillado y furioso, y le pregunte con frialdad si ya había terminado.
Me miro, sin reconocerme al principio. Después comenzó a sonreir, se acerco y me dio un beso en la mejilla, casi fraternal.
-Pero Alex - respondio sonriendo como un cabronazo- ¿no lo has entendido aun? Esto acaba de empezar- me dio unos besitos mas, burlandose de mi pasmo y me levanto para meterme en el cuarto de baño. Ni siquiera me quedaban fuerzas para resistirme esta vez.
FRAN
Lo meti en la ducha, dejandole de pie entre el mando y yo. Le di al agua caliente. Parecia incapaz de hablar o de reaccionar. Me ocupe de limpiarnos, disfrutando de los chorros de agua tibia corriendo por nuestros cuerpos, juntandolos y frotandome con calma, en medio de carantoñas para intentar que se animara. Su piel era suavisima, pero ahora, con el agua, era ya una pasada. Me empalme con rapidez.
Puse las manos sobre sus hombros y comence a incrementar la pasión de mis caricias y de los besos en su guapisima carita. Alex se puso tenso, y por un momento pense que volveria a quejarse. Me excitaba mogollon solo de pensarlo, pero luego dejo caer los brazos a sus costados, rindiendose, como invitandome a que me lanzara. Puede que aun siguiera sin admitirlo, pero se había excitando antes, y ahora podia volver a notar como su pene se endurecia al roce de mi piel.
Temblando de excitación, empece con su pecho. Movi las manos sobre el lentamente. Su respiración entrecortada lo hacia subir y bajar. Su olor era fresco y embriagador. La piel pálida y tersa era de una perfección irreal. Luego recorri sus hombros; sus brazos musculosos; sus costados. Deslize los dedos por su cintura, que se estrechaba conforme se acercaba a las caderas, por los firmes y potentes relieves de sus abdominales. Su atlético cuerpo era practicante perfecto. Y a la altura del paquete, nos íbamos entonando.
ALEX
Lo estaba intentando, pero era incapaz de no excitarme con sus caricias. El agua caliente había vuelto nuestros cuerpos aun mas suaves que de costumbre, exudando una calidez arrebatadora. Notaba el durisimo miembro del bakala contra mi propia equipación mas modesta, al tiempo que sus manos masajeaban mis hombros. Se acerco hasta mi, comenzando a besar y lamer mi cuello, haciéndome cerrar los ojos. Me apoye en sus espectaculares pectorales, notando el desbocado latido de su corazon. Cada vez estaba mas y mas excitado.
Se puso de cuclillas y deslizo la mano por mis musculosas piernas. Estaba claro que le molaban, porque las magreo un buen rato. Yo intentaba desesperadamente pensar en otra cosa, en mantenerme ajeno a sus toqueteos, pero al llegar a mi entrepierna, estaba duro como una roca a esas alturas.
Me pajeo un poco, lo bastante para que mi coartada se desmoronara entera. Subio otra vez, despacio, besandome poquito a poco. Sin querer, mis manos rozaron su rabo de caballo, completamente erguido,
- Estoy a punto- susurro, lamiendo mi orejita.
- Otra vez no, Fran, por favor- pero ni yo mismo me lo creia.
- Shhhh, esta vez va a gustarte de verdad, Alex, te lo juro- Su aliento hacia que me estremeciera.
FRAN
Alex suspiro. Pero aun así insistio una ultima vez en que dejara que se fuera. Sonriéndole de nuevo lo bese tiernamente, acariciándole la nuca. Luego metí la mano en su maravilloso culito, prometiéndole acción muy pronto.
Le abrace. Todo su cuerpo se estremeció entre mis musculosos brazos, que lo sostenían. Luego sin aviso le alce con un solo brazo del suelo aguantándole sin problemas. Su suave tacto electrizaba mis manos. Le bese y mi lengua se coló pese a su resistencia, degustando su maravillosos paladar. Lo deje en el suelo y le mire a la cara, acariciándola suavemente con mis pulgares.
- No quieres creerme, Alex, pero te aseguro que vas a disfrutar como nunca. Lo prometo, campeón - le di un besito, bajando mis manos que recorrieron ansiosas el cuerpo del veinteañero, que temblaba de excitación, hasta el punto de que no supo que decir, y cuando lo supo, el primer beso en el descenso, bajo su barbilla, fue como si le arrebatara la capacidad del habla.
Fui bajando, dando besitos, hasta llegar a la altura del ombligo. Note como se estremecía cuando deslice los dedos esquivando su empinado miembro para seguír con los suaves muslos, firmemente musculados.
Me incorpore, y vinieron las abdominales, duras y moldeadas como si se tratar de una escultura de mármol. Y me restregué como hice aquella noche. Jamas una paja me había excitado tanto. Su propio pene se deslizaba sobre mi estomago, y yo le animaba con el mio, como un duelo de espadas.
Su culo me llamaba, y mi polla desde luego estaba ansiosa de volver alli dentro.
ALEX
- Ahora, campeón, si llego la hora- Le mire y se lamió los labios, deslizando lentamente su rabo entre mis muslos, a la búsqueda de la entrada. Me recosté contra su pecho, tratando de prepararme. No paraba de temblar. Todo mi cuerpo ardía en deseos de volver a ser suyo. Pero también me daba miedo.
Note de nuevo la entrada del potente mástil de Fran, que volvia a por mas, pero esta vez note que era bien acogido. Al principio me había vuelto a doler, pero poco a poco el dolor bajó en intensidad, y muy pronto ya sólo notaba el cálido roce que todo el perímetro de su polla hacía dentro de mí, que era cada vez mas y mas placentero.
Era suave, largo, grande, y fue abriéndose paso otra vez en mi interior , sin aquel rastro de dolor de la primera vez.
- Eso es, mucho mejor, ¿a que si, chaval?- ronroneo
- Desde luego, tío. Joder...
Me lo hizo de forma larga y suave, con un vaivén constante que poco a poco fue dejándome completamente alucinado. Y esta vez, su impresionante estomago se frotaba con energía contra mi propia polla, dándome una idea de como había sido lo de casa de Jaime para el. Era tremendo, una sensación indescriptible.
FRAN
Era toda una pasada. Le revolvi el cabello castaño, el apretó mis anchos hombros, perdido en aquel torrente de éxtasis. Me aferraba con firmeza para seguir ensartando el genial culito de Alex. Sus nalguitas eran perfectas para mi hambriento pollon.
Le dedique todo lo que sabia, apretando el culo con mas fuerza cada vez, excitado hasta lo indecible ante el placer de Alex, que alucinaba a ojos vista. Tratando de que nos fueramos juntos, aguante todo lo que pude, hasta que ya me hacia daño.
Por fin, con un profundo jadeo, Alex se me corrio encima. Y de inmediato mi polla respondió inundándole mientras tratábamos de mantenernos en pie tras experimentar un placer que jamás soñé. No podia terminar de creerme que Alex estuviera alli dentro conmigo, entre mis manos, dandome las gracias. Apure hasta el final y solo entonces, cuando la tenia bien seca, se la saque.
Respirabamos entrecortados.
- Ya te dije que la primera vez es la difícil- le di un besito. Luego otro mas, y por una vez no hizo falta que entrara a buscar su lengua, que se había vuelto una golosina para mis caprichosos labio- Bueno- le dije cuando pude hablar- ¿también me vas a decir esta vez que no te ha gustado?
- No Fran, no- inspiro hondo- joder, ha sido fantastico.
- Eso esta mejor- nos besamos y le deje- Duchate tranquilo y descansa un poco- salí a fuera, me tome un vaso de agua, me puse algo y le espere. Había que ir a por el hard tric.
ALEX
Por fin tuve tiempo para pensar, de relajarme bajo el chorro de la ducha, de ordenar un poco mis pensamientos. Trate de hacer una lista.
- Vamos a ver- baje la cabeza y el agua me cayo en la nuca, revolviendo el pelo- me lo he montado con un tio. No, un tio se lo ha montado conmigo- para ser mas exactos, deberia decir que Fran se lo ha montado conmigo. No es lo mismo que si le hubiera entrado yo.
- Si- me respondí a mi mismo- pero reconócelo. Ese chaval te ha follado como nunca te lo habías imaginado.
- Eso esta claro. Nunca pensé en que un crió me violara mientras veíamos un partido.
- De crio nada, macho. Es un tiarron en toda regla. Y lo de violación dejémoslo estar. Te recuerdo que le devolviste los besos.
- Al principio. Luego reaccione.
- De eso nada. Es al principio cuando reaccionaste. Ahora te has dejado hacer y has disfrutado como un enano.
- Bueno, dejemoslo en tablas, ¿vale? Ha tenido un calenton y ya esta. Es una experiencia mas.
Joder, como se me estaba yendo la olla. Cerre el grifo y salí de la ducha, secándome con una toalla roja. Sobre un mueble Fran me había pasado una camiseta y un pantaloncito azul de fútbol.
¿Donde coño estaba mi ropa? La camiseta no era mia, sino de Robert, de alguna vez que se la habria dejado. Por un momento me pregunte si el sabría algo de todo esto. Lo dudaba, con lo homofobo que era. Estuve a punto de salir a buscar mis bermudas, pero entonces pense que no era muy buena idea salir medio desnudo con Fran ahí fuera.
Me puse la camiseta y le eche una miradita a los pantalones cortos. Eran de licra azul, muy suaves. Tarde un poco en reconocerlos. Eran los bajos del uniforme de Fran cuando era pequeño. Su familia se había gastado lo suyo en ropa mientras le duro el estiron. Y aun seguia, porque las camisetas de hace un año ya no le cabian encima, ya que se ponia mas y mas cuadrado cada dia.
Esperaba que no me estuvieran, pero me equivocaba. Y no me quedaban nada mal. Tal vez demasiado bien incluso. Al mirarme al espejo, vi que me hacian un culo absolutamente genial. Y yo sin saberlo.
Sali con cuidado a su habitación. Recogería mis cosas y me iria.
Todos mis planes se derrumbaron en cuanto le vi.
Estaba recostado, con solo un par de pantaloncitos cortos de deporte, con los codos apoyados en la cama, y las abdominales super marcadas. No se había secado del todo, y con el calor volvia a estar empapado de sudor, como si acabase de subir corriendo las escaleras. Me quede sin habla. Jamas había visto a alguien tan sexy en mi vida.
- Me alegro de que te fueran mis pantalones. Te quedan mejor que a mi entonces. No los llenaba tanto- sonrio de oreja a oreja, azorandome.
- Ya, bien. Si me dices donde tengo lo mio, me ire
- Esta detrás, en la silla- me gire y eche un vistazo, pero no estaba. Oi como silbaba. Todo había sido un truco para mirarme bien el culo. Y yo se lo había puesto en bandeja. Al girarme, estaba manoseandose el paquete- Ya lo creo que te están bien, joder. Estas super cañon, tronco.
- Ya vale, Fran- estaba rojo como un tomate. ¡Aquel chavalin me estaba vacilando como si nada!- y tronco esta mas pasado de moda que ir en burro
- Acércate- me ordeno. ¿ pero quien puñetas se había creido que era este capullo?
- No, yo me voy- el seguía sonriendo, devorándome con los ojos.
- ¿Pero que te pasa? Antes te lo has pasado en grande. Pero aun viene lo mejor.
- No es verdad- verle tan chulo y vacilon me estaba empalmando irremediablemente, y con los pantaloncitos estos, eso se notaba enseguida.
- Pero si me lo has dicho tu mismo.
- Eeera m-mm-mentira- tartamudee. Estaba cada vez mas nervioso. Fran bajo la vista, se miro su cuerpazo y luego a mi
- No lo dire mas veces, cule buenorro. Te he dicho que vengas. Pero no voy a obligarte a nada que no quieras.
Hubo una pausa de silencio, en la que llegue a pensar que me podia marchar. Solo tenia que darme la vuelta e irme hacia la puerta para calzarme. En vez de eso, di un paso adelante, hacia la cama. No me lo podia creer. Sonrio chulito, triunfante, acariciando su tremendo pecho. Avance un poco mas, alucinado a cada paso. Que era un tio, joder. Que era Fran. Parecia que no fuera yo mismo, como si me hubiera hechizado.
Estaba a su lado, y aunque era el quien estaba sentado, aquel bakala parecia mas grande que nunca. Mirando para arriba, comiendome con los ojos.
Me asuste y di un paso atrás. Entonces se hizo hacia delante y me cogio de las caderas. Trate de escapar, pero era tarde. Me levanto sin mas y me sento en sus piernazas.
Comence a temblar, y le pedi que me dejara irme
- Se que no quieres- susurro besuqueandome tiernamente- se que lo que te apetece es que te vuelva a dar lo tuyo.
- Yo... joder, Fran- trague saliva- dijiste que no ibas a...
- Pues te menti, ya ves si la cosa.
Mire para abajo. Su polla volvía a estar en pie. Me estaba excitando mogollon. Metió las manos bajo mi camiseta y comenzó a acariciarme. Me estremecí.
Tomo mi nuca y me beso. Varias veces. Suavecito, empece a devolverle los besos y le abrace detrás de su cuello. Apretó mis muslos, sobandolos a conciencia.
- Sabia que lo harias- nos besamos. Luego se reclino luciendo su cuerpazo al maximo- Todo tuyo. Haz lo que quieras.
Lo que quedaba de mis dudas acabaron ahí. No sabia por donde empezar. Me parecia el tio mas bueno del mundo. Las manos me sudaban, deseando comenzar de una vez. Opte por lo mas fácil, sus enormes hombros. Que tio mas fuerte, joder. Estaba hecho un toro. Cada uno era mas ancho que mi cintura. Su piel bronceada estaba caliente y húmeda.
Luego baje por sus brazos. Tremendos. Acaricie sus músculos, duros como rocas, sus antebrazos, mas grandes que mis bíceps. Que flipada. Mi pantalon estaba que reventaba, y el suyo ni te cuento. Me cogio las manos
- Tienes unos ojos precioso, Alex- asenti distraido. Madre mia, que manos. Envolvian las mias y jugaban con ellas, apretandolas y frotando su mejilla contra su dorso. Después las llevo hasta su pecho sudado. Titubee, pero antes de darme cuenta ya frotaba aquellas increíbles pectorales. La boca se me hacia agua de notar y ver su firmeza.
Cerro los ojos cuando llegue al estomago bronceado, durisimo. No me extrañaba que me hubiera corrido tan facil contra el.
Se fue animando, incapaz de seguir estándose quieto mientras iba palpando su corpachon. Me daba besitos en el cuello y en los hombros. Su izquierda me removia suavemente la nuca.
- ¿Que piensas?- pregunto, removiendo mi cabello.
- En que vamos por delante en la liga- respondi.
Empezamos a reirnos y por un instante nos olvidamos de todo.
- Joder Alex, eres el puto amo- me cogio de la camiseta y me la saco con energia.
Pegó su frente contra la mia, con una llama devoradora en los ojos. Le dedique una de mis mejores sonrisas y confesé lo mucho que me apetecía que volviera a follarme como un campeón. Pegado como estaba, note como la polla del joven bakala daba un fuerte tirón, mientras su dueño se contenía a duras penas. Los musculosos brazos de Fran me recorrieron toda la espalda, y su respiración se hizo jadeante.
- Puedes estar tranquilo. De aquí no te vas sin darme tu balon firmado- y lamio mi garganta. Tarde un momento en entenderlo. Tres veces, un hard tric. Como la goleada de Torres.
El tamaño de su cuerpo me desbordaba. No podia con todo. Era demasiado grande. Me entro con un beso en los labios. Era alucinante. Tremendo. Besaba con un ardor contagioso. Respodia como podia, entregado por completo, abrazado a su macizo cuello. Me reclino sobre la cama y seguimos dándonos el lote.
Solte las manos y acariciando sus anchos hombros le pregunte si aun queria ese masaje. Mas tarde quizas, respondio. Frote su amplio pecho, y baje admirando sus tremendas abdominales. Su hambrienta boca me besaba por todas partes. El potente miembro de Fran parecia a punto de salirse del uniforme. Intimidaba por su tamaño. Aquel chaval lo tenia todo a juego.
Mis piernas se frotaban constantemente con sus impresionantes muslos morenos, que parecia que no cabian apenas en las perneras de los pantalones cortos. Mis manos se tobaban con una fuerza tremenda alli abajo. Si aquel chavalote se decidia por algun deporte aparte de su aficion a las artes marciles, el rugby o la lucha se le darian de miedo.
Nos besamos y después se incorporo y me miro con una sonrisa de chulo de portada, paseando sus manos y cuadrandose, sabiendo hasta que punto me iba a molar. Qué cuerpo que tenía, era inigualable. Sus piernas eran como gruesas columnas, necesarias para sostener a un coloso como el, con unos musculos de película. Sumado a su apariencia de bakala y la energia con que se comportaba, era imparable para mi, como un toro enbistiendo, al que solo podia intentar conducir, pero no mandar.
FRAN
Alex se quedo mirando mientras me quitaba el pantalon. Alucinaba conmigo, pero yo lo hacia aun mas con el. Deje que disfrutara de la vista un rato, dándome la vuelta, flexionando la espalda para el. Se que tengo buen culo. Silbo. Me rei y le di la mano para levantarle. Ahora me tocaba a mi.
Pero que bueno que estaba. Es irresistible. Se ha currado un tipazo fuerte, fibrado, proporcionado, tenso. Y con un culo sensacional. Mi pantalon azul le sentaba como un guante, marcandole un trasero duro y respingón sobre un fuerte para de piernas, fibradas y lampiñas.
Deslizando mis brazos empece a sobar sus duros muslos, bombeados por los potentes músculos que los formaban.
Y entre tanto, mi polla cada vez mas dura empujaba contra el mejor culo del barrio, pidiendo guerra a gritos. Apartándome deslice las manos hasta el culito del universitario y lo amase con decisión, lamiendome los labios con la promesa que notaba bajo los finisimos pantalones azules, que para colmo no hacían sino remarcar un culo ya de por si formidable.
- Macho, tienes un culo perfecto- le dije lleno de admiración. Le baje los pantalones, lo justo para dejar al descubierto aquel par de maravillas. Era demasiado bueno para esperar mas. Estaba totalmente empalmado, y le ensarte de golpe, haciendo que gritara por la impresión. Lo estreche entre mis brazos y me lo empece a follar como nunca.
Alargue la cogida todo lo que pude, moviendo las manos por su suave piel, desatando descargas en todo su cuerpo al paso de mis dedos. Besando baje por su cuello, por su espalda, por su pecho y luego volvía a subir. Y esta vez le toco a todas las partes de su cuerpo. Sus gemidos eran cada vez más intensos, provocados por la dureza que recorría sus entrañas, haciéndole moverse a mi propio ritmo. Sabia que era totalmente mio.
ALEX
Fran era un puto semental. No podría explicar lo dominado y poseído que me sentía por él. Era algo genial, era la tercera vez que me follaba en la noche y no había bajado el ritmo en ningun momento. Ya quisiera yo estar a su altura. Actuaba con una energia alucinante, todo el tiempo a su máxima potencia. Empezó a respirar más rápidamente y sus manazas apretaron mis caderas, levantándome en vilo.
Mis piernas se abrieron, desplazadas por la fuerza de su embestida. Mis manos se agarraron a los durisimos músculos de sus brazos, mas arriba de los codos. Tire la cabeza hacia atrás entre gemidos. Mi polla se restregaba contra su estomago de piedra.
No se cuanto tiempo estuvimos asi. Durante un rato llegue a estar a punto de desmayarme de placer. Yo no me sujetaba a ningun sitio. Mis piernas caian desde su altura, apabulladas. Aprovechando la elasticidad que habia desarrollado, arquee la espalda hacia delante para poder alcanzarle. Mis manos pellizcaban sus pezones o acariciaban cualquier parte de su fantástico cuerpo, durísimo y tenso por la monumental follada. La mera fuerza de sus manos me mantenía en el aire, apretando con firmeza mi delgada cintura, completamente fibrada.
Fran acelero las embestidas, y con ellas las mias, mero reflejo de su fuerza. Iba a ser el orgasmo mas tremendo, el colofón del mejor polvo de toda mi vida. Y por partida doble. Empezó a correrse y a gemir, dandome aun más fuerte, hasta que me inundó por dentro, llenando mi culo blandito, aterciopelado, de su abundante semen. La musculatura del bakala se tenso, lo que unido a la potencia de su corrida bastaron para provocar la mia. Juntos dimos un grito de triunfo. Cuando terminó, sacó su polla, me miró mientras recuperaba la respiración y nos abrazamos entre besos. No entendia como podia seguir sujetandome, cuando yo mismo ni habria podido estar de pie
- ¿Es que eras superman o que?- le pregunte. Sus ojos brillaron.
- No exageres Alex
- Lo digo en serio tio, tienes que venir de otro planeta- Se rio y me revolvio el pelo.
Me cargo hasta la ducha. Me sento en lo alto del mueble de las toallas y nos volvimos a besar.
- Esta vez pon agua tibia, eh.
- tranquilo campeon- me aparto el pelo de la frente- que Torres solo os ha cascado tres golazos – suspiro satisfecho- Te dije que podias confiar en mi.
- En eso estaba pensando. Lo has dicho varias veces, lo de que la primera no era la buena y todo eso. ¿Es que lo has hecho con alguien mas?
- Bueno- se avergonzó un poquito y me hurto la mirada- me dijeron que tenia que probar. Me daba miedo tener un gatillazo con un cañon como tu- le dio al agua.
- Ya, entiendo. Pero...- baje del mueble y lo seguí adentro, insistiendo- ¿ Con quien fue? ¿Le conozco?
La sonrisa vacilona volvio a su cara.
- ¿ Estas celoso, Alex?- paso un brazo por mi cintura y me atrajo hasta el.
- Un poco- reconoci
- Bueno. Pues esa...digamos que es otra historia-y dejando caer el agua en la ducha nos besamos mientras me levantaba .
Ya continuara.
Por Teaspides

tio agregame ke soy de alikante y voy ala uni y soy bakalilla. ******** (editado por admin - solo usuarios registrados pueden ingresar informacion de contacto)